Conoce aquí la historia del niño ‘Hércules’

Mientras otros niños jugaban, el padre de Richard Sandrak cuando el pequeño tenía 6 años, lo sometía a dietas estrictas, tablas de ejercicios bestiales y largos entrenamientos. Ahora tiene 24 años y ha contado su verdadera historia. El ahora joven ucraniano nació en 1992, pero su familia se mudó a EE. UU. En ese entonces, su papá, Pavel, fue campeón mundial de artes marciales mientras que su madre, Lena, era instructora de aerobic.

Los padres iniciaron a su hijo en programas de entrenamiento con tan solo 2 años de edad. Primero con simples estiramientos y ejercicios aeróbicos, luego con peso ligero.

A los 4 años sus padres conocieron al entrenador Frank Giardina. Juntos decidieron entrenar a Richard para aumentar su masa muscular y generar publicidad. Sí, literalmente ganancias a través de su hijo: a los 6 años el niño podía alzar 72 kilogramos. A los 8, casi 100.

Los medios comenzaron a inundarse con sus polémicas fotografías. Su físico y su fuerza eran espectaculares, pero la opinión pública se escandalizó  al enterarse del estilo de vida que vivía el pequeño. El padre de Richard lo presionaba continuamente haciéndolo entrenar varias veces al día. No tenía tiempo para jugar y seguía una dieta estricta

Su carrera como culturista terminó a los 11 años, cuando su padre ingresó en prisión tras agredir a su madre. La fama se terminó y así también la infancia de Frank que nunca volvería. Aun así, su relación con el deporte continúa. Hoy, a los 24 años, Richard trabaja como doble de acción en los Universal Studios de Hollywood. Siempre ligado a la actividad física: una labor no exenta de riesgos y para la que debe estar en forma.

El joven afirmó a medios extranjeros que no se arrepiente del pasado, pero reconoce que su infancia no fue la propia de un niño. Sin embargo, esta le ha convertido en la persona que es hoy: un hombre satisfecho con la vida, como él mismo se califica.