Y Luego del Terremoto en México, ¿A Quién le Toca Ahora?

El silencio sísmico es un periodo de tiempo el cual debemos tomar muy en cuenta si estamos situados en zonas donde hace mucho no ha ocurrido algún terremoto, las probabilidades de sufrir un fuerte movimiento son altas. Mencionamos esto ya que las alertas en muchos países se han encendido luego de una seguidilla de fuertes temblores que han sufrido ya varios países del mundo.

En nuestro caso, Sudamérica no deja de ser una zona muy vulnerable, ya que además de estar dentro de una zona altamente sísmica, el subdesarrollo en nuestros rincones ha llevado a muchos de nuestros habitantes a las ya muy temidas «autocontrucciones».

Lo último, se refiere específicamente a la decisión de construir sus viviendas sin el apoyo técnico (incluso ni básico) de un profesional idóneo para su construcción, esto hace que se dejen claramente de lado muchas normativas sismo resistentes para la construcción o incluso cálculos apresurados sin haber evaluado correctamente el suelo. Si hablamos de todo un procedimiento para construir una vivienda, muchas ciudades en Sudamérica en estos tiempos son muy vulnerables ante estos fenómenos naturales. 

En este artículo detallaremos algunas importantes pautas que tomar con el fin de entender mejor estos movimientos sísmicos de diversas intensidades y a la vez mitigar de la mejor manera posible los riesgos a los que estamos expuestos en nuestras viviendas:

- Acuda a Defensa Civil. No deja de ser importante obtener información de la misma para conocer el grado de vulnerabilidad de tu sector, sólo así tendrás un panorama de lo que podría pasar.

- Revise su vivienda. La mejor sugerencia en este caso es que encargue a un profesional (un ingeniero civil o especialista en estructuras) esa vital importancia de evaluar su vivienda. Ellos se encargarán de dar un diagnóstico correcto y además de brindarle la mejor sugerencia.

- Tenga su mochila preparada. Fuera de los dos puntos anteriores (que finalmente se complementan) tener una mochila llena con una radio a pilas, una linterna, un silbato, agua embotellada y sellada, un botiquín de primeros auxilios y si es posible alimentos enlatados, ante un gran terremoto le serán de vital ayuda.

- Involucre a todos. Es muy importante que todos los habitantes de su vivienda sepan la ruta de salida, la ubicación de sus mochilas y participen activamente en las capacitaciones de los profesionales encargados de darle las ubicaciones claves de su vivienda. Recuerden, todo esto le puede salvar la vida.

Encargando correctamente está pequeña guía sin duda se reducirán significativamente las probabilidades de sufrir algún daño grave o incluso la muerte, el estar preparados en estas circunstancias es muy importante y mejor aún es el conocer de la mejor forma el lugar donde habitamos, puede ser su dulce hogar y esperemos que para nadie sea un trágico lugar.